La invasión militar de Ucrania, incluido el uso de armas explosivas  en y alrededor de las principales ciudades y otras zonas pobladas, plantea graves preocupaciones sobre la protección de la población civil.

CHUHUIV, UCRANIA – 24 DE FEBRERO: Se ve a una mujer herida después de que un ataque aéreo dañara un complejo de apartamentos en la ciudad de Chuhuiv, Óblast de Kharkiv, Ucrania, el 24 de febrero de 2022. (Foto de Wolfgang Schwan/Agencia Anadolu a través de Getty Images)

“El uso de armas explosivas, incluidos ataques aéreos, sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes, misiles y bombas, cerca de los principales pueblos y ciudades plantea un riesgo grave y previsible de muerte y lesiones para la población civil, incluido el daño y la destrucción de la infraestructura civil vital y de servicios esenciales”  advierte Laura Boillot, Coordinadora de la Red Internacional sobre Armas Explosivas (INEW).

“INEW hace un llamado a todas las partes para que detengan el uso de armas explosivas en áreas pobladas debido al alto riesgo de daño a los civiles”, agregó.

La intensificación del conflicto en los últimos días ha ido acompañada del uso de armas explosivas, incluidos ataques aéreos, cohetes MLRS Grad, misiles y morteros, poniendo en peligro la vida de civiles. La misión de Supervisión Especial de la OSCE ha informado de un fuerte aumento de las explosiones en los últimos días, incluidas más de 1400 explosiones solo el 23 de febrero de 2022.

La situación se está desarrollando rápidamente, con informes generalizados de explosiones y un número creciente de víctimas civiles. Algunos incidentes preocupantes incluyen: bombardeos en áreas residenciales que hirieron al menos a 4 civiles y dañaron viviendas e infraestructura civil en la región de Donbas en Ucrania; Human Rights Watch informa que una escuela en la línea de contacto en Donbas fue alcanzada y uno de los proyectiles cayó en la sala de recreación del jardín infantil; bombardeos que afectaron la central eléctrica de Shchastya y dos importantes estaciones de bombeo en la región de Dontesk que sirven a más de 1 millón de personas con agua potable y quedaron inoperables.

El uso de armas explosivas en zonas pobladas plantea un riesgo grave y previsible para los civiles, provocando muertes, lesiones y daños psicológicos. Destruye hogares, hospitales, escuelas e infraestructuras y servicios vitales de los que dependen los civiles.

Por otra parte, los restos explosivos de guerra representan una amenaza constante para los civiles durante y después de las hostilidades ya que impiden el regreso seguro de los refugiados y las personas desplazadas. Diseñadas para su uso en campos de batalla abiertos, las armas explosivas han mostrado un patrón consistente de daño durante la última década con una devastadora tasa de víctimas civiles del 90% cuando se usan en el contexto de áreas pobladas como pueblos y ciudades. 

El conflicto armado en Ucrania, donde se ha informado regularmente de bombardeos de artillería durante los últimos ocho años, ha sido mortal para los civiles, que representan el 89% de las bajas causadas por estas armas. El conflicto ha provocado la huida de más de un millón de personas y ha dejado gran parte de las viviendas y la infraestructura de la región gravemente afectadas, dejando a la población sin agua, gas o electricidad durante días y semanas.

Las partes en conflicto tienen la obligación de respetar el derecho internacional y proteger a la población civil, incluso de los daños causados ​​por afectaciones a la infraestructura y servicios civiles vitales.

Traducción no oficial del comunicado de la Red Internacional sobre Armas Explosivas (INEW) sobre la situación en Ucrania, original aquí: 

https://www.inew.org/ukraine-use-of-explosive-weapons-will-be-disastrous-for-civilians/

 

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