Nov 26, 2020

Monitor de la Convención sobre las Municiones en Racimo

(Ginebra, 25 de noviembre de 2020):

Diez años después de su entrada en vigor, el tratado mundial para prohibir las municiones en racimo está teniendo un impacto significativo en la eliminación de estas armas, la asistencia a países afectados, y la construcción de un poderoso estigma contra las municiones en racimo; pero un nuevo uso en muchos estados no signatarios sigue cobrando las vidas de civiles tanto en el momento del ataque como durante años después, según un informe de seguimiento de diez años publicado hoy por la Coalición contra las Municiones en Racimo (CMC).

“Aplaudí hace 10 años en Oslo cuando prohibimos las municiones en racimo. Ahora tenemos 110 Estados Partes comprometidos a poner fin a la muerte y la destrucción causada por estas armas. Quiero aplaudir de nuevo cuando Camboya y Vietnam, que están afectados fuertemente por las municiones en racimo, se sumen a la convención,” dijo Denise Coghlan, miembro de la junta de gobierno de la CMC y activista basada en Camboya.

El informe observa que la implementación de la obligación de destrucción de reservas ha sido un éxito notable. Desde su aprobación en 2008, un total de 1,5 millones de municiones en racimo que contienen más de 178 millones de submuniciones se han destruido. Esto representa la destrucción de 99% del total mundial de reservas de municiones en racimo declarado por los Estados Partes.

Suiza, que preside la próxima Segunda Conferencia de Examen del tratado, fue el último Estado Parte en completar una destrucción completa de reservas, en marzo de 2019.

Sin embargo, desde julio de 2012, ha habido al menos 686 ataques con municiones en racimo en Siria, que no se ha sumado al tratado y es el único país que ha experimentado un uso continuo de estas armas desde entonces. Ningún Estado Parte ha utilizado las municiones en racimo desde que la convención se adoptó, según el informe.

También, el Monitor sobre las Municiones en Racimo de 2020 documenta el uso del arma en Libia no signatario durante 2019. En octubre de este año, el uso de las municiones en racimo tanto por Armenia como por Azerbaiyán en el conflicto de Nagorno-Karabaj se informó y se confirmó después de la publicación de este documento.

“El uso sostenido de municiones en racimo prohibidas en Siria y su uso nuevo en Libia y Nagorno-Karabaj es inaceptable. Es imperativo que los estados que se hayan sumado a esta convención hablen en contra del número de muertes civiles y la amenaza para las vidas y medios de vida de la contaminación de restos de municiones en racimo,” dijo Marion Loddo, el editor final del Monitor sobre las Municiones en Racimo de 2020 y director editorial del Monitor.

Se publica el informe de este año en la jornada inaugural de la primera parte de la Segunda Conferencia de Examen sobre las Municiones en Racimo, donde los participantes evaluarán el estado de la norma mundial, los progresos y los desafíos para la adhesión a e implementación de la convención, y establecerán la dirección para los próximos cinco años. El formato de la conferencia fue recientemente ajustado debido a las restricciones relacionadas con COVID-19, y la primera parte se realizó de forma virtual y la segunda se llevará a cabo en febrero de 2021.

Daños inaceptables

Durante el período de revisión de 10 años cubierto por el Monitor sobre las Municiones en Racimo de 2020, al menos 4.315 víctimas de municiones en racimo se identificaron en 20 países y otras áreas. En particular, más de 80% de las víctimas mundiales se registraron en Siria, mientras tanto los niños representaron el 40% de todas las víctimas.

De manera preocupante, un total de 286 víctimas nuevas de municiones en racimo se registraron solo en 2019, con el número más alto registrado en Siria, con 232 víctimas. Es probable que el número real de víctimas nuevas sea mucho mayor debido a que muchas quedan sin registrar. A nivel mundial, la población civil representó el 99% de todas las víctimas en 2019, donde se registró la situación. Esto es consistente con las estadísticas sobre las víctimas de municiones en racimo en todos los tiempos debido al carácter indiscriminado del arma.

En 2019, las víctimas de ataques con municiones en racimo y restos dejados atrás se registraron en los siguientes países y en otras áreas: Afganistán, Irak, RDP Lao, Líbano, Libia, Serbia, Sudán del Sur, Siria y Yemen, además de Nagorno-Karabaj y Sáhara Occidental.

En el año pasado también se ha enfocado más en la educación sobre los riesgos debido al aumento significativo de las víctimas registradas. El Monitor sobre las Municiones en Racimo de 2020 encontró que la mayoría de los Estados Partes contaminados por las municiones en racimo tienen alguna forma de prestación de servicios de educación sobre los riesgos, aunque sólo la RDP Lao ha dirigido la educación sobre los riesgos predominantemente para abordar los comportamientos de riesgo relacionados con los restos de municiones en racimo.

Los esfuerzos para eliminar el legado de municiones en racimo letal y para proporcionar la tan necesaria asistencia

El Monitor sobre las Municiones en Racimo de 2020 informa de un total de 26 países y otras áreas contaminados por restos de municiones en racimo, incluso 10 Estados Partes en la convención. En el último decenio, seis de los Estados Partes han completado el desminado de las zonas contaminadas con los restos de municiones en racimo, últimamente Croacia y Montenegro en julio de 2020. Sólo en 2019, al menos 82km2 de tierra contaminada fueron desminados por los Estados Partes, resultando en la destrucción de más de 96.500 restos de municiones en racimo; ambos aumentos de 2018.

Algo de ayuda a las víctimas existió en todos los Estados Partes relevantes y trabajo para mejorar las programas de rehabilitación para los sobrevivientes fueron se reportaron en muchos países. Sin embargo, una escasez de financiación ha afectado la implementación de la asistencia a víctimas y no existieron los servicios para asegurar el acceso al trabajo, el empleo, y medios de vida dignos. Muchos de los proveedores de asistencia existentes que reciben fondos asignados han registrado la disminución de recursos impredecibles en los últimos años según el informe.

“La asistencia a víctimas no es sólo una obligación de la convención, sino un tema de derechos humanos que requiere que se preste la atención y recursos adecuados, la participación de los sobrevivientes y las comunidades afectadas, y debería estar integrado en los sistemas nacionales para asegurar que se garantice esos derechos,” dijo Mirsad Tokić, experto de asistencia a víctimas y sobreviviente de mina antipersonal de Croacia.

Termina:

Sobre el Monitor:

Este informe del Monitor anual decimoprimero ha sido preparado por la CMC para la difusión antes de la Segunda Conferencia de Examen de la Convención sobre las Municiones en Racimo, realizada de forma virtual del 25 al 27 de noviembre de 2020. Es la publicación hermana del informe del Monitor de Minas Antipersonal, publicado cada año desde 1999 por la Campaña Internacional para Prohibir las Minas Antipersonal (ICBL), Premio Nobel de La Paz de 1997. El Monitor de Minas Antipersonal y Municiones en Racimo está coordinado por un comité de personal y representantes ICBL-CMC de la organización miembro: DanChurchAid, Danish Demining Group, Human Rights Watch, Humanity & Inclusion, y Mines Action Canada.

Al usar la Convención sobre las Municiones en Racimo como su principal marco de referencia, el informe examina los acontecimientos de los últimos 10 años hasta septiembre de 2020 donde sea posible. Incluye las tendencias mundiales con respecto a la política de prohibición, documenta la contaminación y víctimas de municiones en racimo, además de los acontecimientos y desafíos para abordar el impacto de este arma a través del desminado, la educación sobre los riesgos, y los esfuerzos para garantizar los derechos y satisfacer las necesidades de las víctimas de municiones en racimo. Estas conclusiones se extraen de perfiles actualizados de los países publicados en línea.

Sobre la Convención sobre las Municiones en Racimo de 2008

La Convención sobre las Municiones en Racimo fue el primer tratado humanitario del desarme en obligar a todos los Estados Partes que proporcionen la asistencia a las víctimas de un arma específica, y sigue fijando los estándares más elevados en términos de la asistencia a las víctimas. Prohíbe ampliamente las municiones en racimo, requiere la destrucción de reservas en ocho años, el despeje de áreas contaminadas por los restos de municiones en racimo en 10 años, y la prestación de la educación sobre los riesgos y la asistencia a las víctimas de las armas.

http://www.the-monitor.org/en-gb/reports/2020/cluster-munition-monitor-2020.aspx