Oct 6, 2015

Varios Estados apoyan la realización de un compromiso político contra el uso de armas explosivas en centros poblados

Ataque en Alepo, Siria. Febrero de 2013. Foto Hannah Lucinda Smith
Ataque en Alepo, Siria. Febrero de 2013. Foto Hannah Lucinda Smith

Un grupo de gobiernos, agencias de Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil, agrupadas en la Red Internacional contra los Artefactos Explosivos (the International Network on Explosive Weapons, INEW), se reunieron en Viena los pasados 21 y 22 de septiembre para discutir métodos que prevengan el daño causado por el uso de armas explosivas en zonas pobladas. Tras dos días de encuentro, la mayoría de los gobiernos participantes manifestaron su apoyo a la realización de un compromiso político sobre el tema en los próximos meses.

Este acuerdo es un gran paso adelante hacia la reducción del sufrimiento humano causado por el uso de estas armas contra la población civil. INEW ha exigido constantemente un compromiso para poner fin al uso de armas explosivas, especialmente las que tienen efectos de largo alcance en zonas pobladas. Los bombardeos en ciudades, pueblos y aldeas matan y hieren a civiles.

Un estudio de la ONG Action on Armed Violence, miembro de INEW, revela que cuando se utilizan armas explosivas en zonas pobladas un 90 % de los heridos son civiles. Tales prácticas también hacen daño o destruyen los edificios y otro tipo de infraestructuras, lo que alarga el sufrimiento a causa de la falta de agua potable, salubridad y acceso a hospitales, y da lugar a más muertes y desplazamiento. Asimismo, los sobrevivientes de armas explosivas también pueden enfrentar retos como la discapacidad, el daño psicológico y la exclusión social y económica.

El encuentro en Viena es resultado de varias reuniones previas de expertos organizadas por Noruega, Chatham House, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y, de forma independientemente, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Es, además, el resultado de las preocupaciones expresadas por más de 40 gobiernos en los debates del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la protección de civiles y niños, conflictos armados y otros temas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también ha instado en varias ocasiones a promover una acción global sobre este tema, enfatizando la necesidad de un compromiso político, de acuerdo con el último informe sobre la protección de civiles en conflictos armados.

Los participantes de la reunión en Viena escucharon presentaciones de miembros de INEW, Action on Armed Violence, Handicap International, Human Rights Watch y PAX, además del CICR, Geneva Academy of International Humanitaria Law and Human Rights y de algunos Estados. También escucharon el testimonio de Adnan Piric, un sobreviviente de artefactos explosivos en Bosnia Hercegovina.

A través de estas presentaciones y discusiones los participantes examinaron muchos de los efectos a largo y corto plazo del uso de armas explosivas en áreas pobladas, además de considerar cómo un nuevo compromiso permitiría relacionar las leyes y normas ya existentes.

Uno de los mensajes clave expresado en la reunión de Viena fue que, aunque el Derecho Internacional Humanitario (DIH) es pertinente para prevenir las acciones que causan daño a la población civil inmersa en un conflicto, es insuficiente para abordar el problema. Hablando en nombre de Geneva Academy, la experta legal Maya Brehm manifestó que el DIH es general y abstracto, por lo que queda abierto a la interpretación porque no hay reglas o pautas específicas para una implementación rígida.

Muchos Estados no han sido explícitos con su interpretación sobre lo que la ley requiere y , por lo tanto, qué prácticas consideran ilegales. En ese sentido, las reglas del DIH no trazan un límite claro sobre el uso de armas explosivas en zonas pobladas. Por ello, el acuerdo general en la reunión fue que el tema clave es la prevención del daño humanitario y que este tema debe ser la base de un instrumento político sobre el uso de armas explosivas en áreas pobladas.

INEW ha apelado a todos los Estados a comprometerse a detener el uso de estas armas de largo alcance en zonas pobladas. Para hacer eso es necesario revisar las políticas y prácticas nacionales y hacer cambios que fortalezcan la protección de la población civil. Los Estados también deberían apoyar la recopilación de datos sobre el uso e impacto de armas explosivas, incluyendo un registro desglosado de víctimas según su edad, sexo y discapacidad. Además, deberían reconocer los derechos de los sobrevivientes, de los familiares de los muertos o heridos y de las comunidades afectadas, así como asegurar una respuesta a sus necesidades a largo y corto plazo.

En su publicación reciente “A Commitment to Act”, INEW sostiene que con demasiada frecuencia en los conflictos armados se considera inevitable el lanzamiento de bombas, cohetes o morteros hacia o dentro de zonas pobladas. Sin embargo, la experiencia muestra que los Estados y otros actores armados pueden detener el uso de ciertas armas y prevenir así el daño civil devastador. El patrón actual de daños a causa del uso de armas explosivas en zonas pobladas es inaceptable. Los Estados tienen la responsabilidad de actuar ahora para prevenir el sufrimiento humano.

Este informe fue escrito por Reaching Critical Will, del Women’s International League for Peace and Freedom. Vea el artículo original

Nota: el artículo no precisa los Estados que manifestaron su apoyo a este compromiso político

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