Dec 17, 2015

Educación en el Riesgo de Minas, una estrategia que salva vidas

Voluntario de la CCCM imparte un taller de ERM en una comunidad indígena del departamento de Arauca
Voluntario de la CCCM imparte un taller de ERM en una comunidad indígena del departamento de Arauca

Por Geraldine Navas, estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad de La Sabana

El último informe de la gubernamental Dirección para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (DAICMA) reveló que en el periodo comprendido entre 1990 y octubre de 2015, se registraron 11.212 víctimas por estos artefactos explosivos, de las cuales 4.287 fueron civiles y 6.925, miembros de la Fuerza Pública.

La Educación en el Riesgo de Minas (ERM) es una de las herramientas que se vienen desarrollando en Colombia para contrarrestar las afectaciones producidas por la presencia de minas antipersonal (MAP), municiones sin explotar (MUSE), artefactos explosivos improvisados (AEI) y remanentes explosivos de guerra (REG). La ERM, como se la conoce entre las personas que trabajan el tema, hace parte de los cinco pilares que conforman la Acción Integral Contra Minas que, de acuerdo con la DAICMA, es el conjunto permanente de acciones políticas, sociales y económicas que tienen por objeto reducir el impacto social, económico y ambiental que generan este tipo de artefactos.

Para Ángela Cortés, asesora de ERM de la DAICMA, es uno de los pilares más importantes porque es el que permite que se manejen y mitiguen los niveles de riesgo, mientras se puede hacer una operación efectiva de desminado humanitario, evitando que aumente el número de víctimas.

“Las minas antipersonal son sordas. Ellas no se van a enterar si se firma un acuerdo de paz y van a quedar sembradas en el mismo lugar donde han estado siempre”, expresó Olga Lucía Jiménez, directora de la Corporación Paz y Democracia de Antioquia. Asegura que así se firmen los diálogos de paz que se adelantan desde el año 2012 entre el Gobierno colombiano y las FARC – EP en la Habana (Cuba), se deben seguir implementando todos los modelos de ERM, pues según Jiménez, puede presentarse un aumento de víctimas al pensar que con la firma de un acuerdo el peligro dejará de estar latente.

De acuerdo con Sandra Salazar, asistente del Programa de Minas Antipersonal del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), uno de los aspectos más importantes en la construcción de paz son las garantías de no repetición. Por ello, es necesario que el Gobierno nacional asegure la continuación de proyectos de ERM, después de firmados los acuerdos de paz, para que no se presenten nuevos accidentes y, al mismo tiempo, asegurar que todo proceso de desminado humanitario tenga actividades  preventivas.

Voluntaria de la CCCM imparte un taller de ERM en el departamento de Caldas
Voluntaria de la CCCM imparte un taller de ERM en el departamento de Caldas

 

La construcción del mensaje

En Colombia, la Corporación Paz y Democracia y la Campaña Colombiana Contra Minas han realizado proyectos de Educación en el Riesgo de Minas desde el año 2001. Según Jiménez, la evolución en la ERM ha sido un proceso muy largo, en el que se ha aprendido a perfeccionar y a ajustar las herramientas y las metodologías para lograr que el mensaje sea lo más sencillo posible.

Cada vez son más las organizaciones que se suman para desarrollar proyectos de ERM y los esfuerzos de las instituciones que han trabajado en el tema desde hace varios años se enfocan en que, como reitera Jiménez, lo que se diga en Arauca sea lo mismo que se diga en Antioquia, lo mismo que se diga en Nariño y en Córdoba, para que exista coherencia en el discurso, en las metodologías, en la transmisión de las herramientas y para garantizar de alguna manera la seguridad y la conexión de los equipos que trabajan estos temas.

En Colombia existe un Estándar Nacional para la Acción Contra Minas (ENAM) y una Mesa Nacional de ERM, que se encarga de actualizar dicho estándar, de acuerdo con las lecciones aprendidas de los proyectos ya ejecutados. La ERM maneja mensajes de prevención que si no se dan de una manera pertinente y oportuna pueden constituirse en una acción con daño, por ello es tan importante que todos los operadores que realizan estos proyectos trabajen los mismos mensajes, pues lo que está en juego es la vida de las personas.

Según Cortés, parte de lo que se busca con la actualización del estándar es que los distintos operadores conserven un principio de acción sin daño y una forma de hacer las cosas que permita impactar con calidad.

En este momento el país está atravesando por cambios importantes en el marco de los diálogos de paz que se adelantan entre el Gobierno Colombiano y las FARC – EP,  donde se alcanzó un acuerdo de limpieza y descontaminación por armas para implementar un plan piloto de desminado humanitario que ya se encuentra en ejecución en la vereda antioqueña de El Orejón.

En la última versión del estándar se tienen en cuenta dos temas primordiales para el mejoramiento de los proyectos de ERM en el país. Por un lado, el tema de la articulación entre la ERM y los procesos de desminado humanitario, pues según Duyerney Pabón, asesor del departamento de Contaminación por Armas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el desminado humanitario y la ERM son acciones complementarias, donde una soporta la otra.

Por otro lado, se habla del proceso de certificación que va a pasar a ser un requerimiento necesario para que las diferentes organizaciones realicen proyectos de ERM en diferentes lugares de Colombia, ya que hasta ahora las organizaciones que por tradición lo han trabajado establecían sus propios protocolos.

De acuerdo con Cortés, el nuevo proceso de certificación va a incorporar criterios de alta calidad para que las personas que hagan parte de estas organizaciones estén certificadas por el SENA. En el proceso, se debe presentar un examen que mida las competencias para realizar talleres, además de otras condiciones en el orden institucional, el tiempo que lleven o la capacidad financiera. También van a haber ciertos criterios que midan la calidad y la pertinencia con la que las instituciones están operando en el tema de ERM.

Profesora formada en ERM transmite a sus alumnos comportamientos seguros ante la amenaza de minas en el territorio. Chocó
Profesora formada en ERM transmite a sus alumnos comportamientos seguros ante la amenaza de minas en el territorio (Chocó)

 

La ERM en el desminado humanitario

En el acuerdo sobre limpieza y descontaminación del territorio por la presencia de MAP, MUSE, AEI y REG, pactado en La Habana por las comisiones negociadoras del Gobierno y las FARC – EP, se acordó que Ayuda Popular Noruega (APN) fuera la organización encargada de liderar y coordinar el proyecto piloto de descontaminación, que se realiza en la vereda El Orejón, en el departamento de Antioquia.

La ERM tiene un papel fundamental en los procesos de desminado humanitario y debe estar presente en cada una de las etapas de este proceso. Su función principal es propiciar la relación entre la comunidad y el enlace comunitario, encargado de  la interlocución entre la comunidad y el ejercicio operativo que se hace en el desminado humanitario. Es decir, informa a las comunidades sobre lo que está sucediendo y, desde la comunidad, es quien notifica sobre las opiniones y preocupaciones.

Otro de los objetivos del desminado humanitario es la generación de confianza. La labor de APN se enfoca en realizar un desminado para el desarrollo, que busca, que una vez las zonas donde había presencia de artefactos explosivos estén despejadas, las comunidades puedan retornar. Para este objetivo también es necesaria la ERM, pues como lo recalca Esteban Rueda, integrante de APN, solo se puede generar confianza si se mantiene a la comunidad informada sobre cada paso en todo el proceso de desminado.

Para llevar a cabo los procesos de desminado se conforman grupos multitareas con investigadores, profesionales de la salud y enlaces comunitarios, que se encargan de recopilar toda la información de las diferentes fuentes, como las partes en conflicto y las comunidades. Esta fase es conocida como Estudio No Técnico. En estos grupos siempre hay la presencia de excombatientes de ambas partes, sin embargo, Rueda asegura que en el caso colombiano el panorama es distinto, puesto que se emprenden proyectos cuando aún no se ha terminado el conflicto. “En el Orejón, el caso es excepcional porque además de este equipo multitarea, se cuenta con dos delegados de la DAICMA uno del BIDES y tres delegados de las FARC, entre ellos, un explosivista que sembró las minas en la vereda” esto facilita el proceso de acercamiento con las comunidades, ya que la presencia de representantes de ambos actores brinda seguridad a las comunidades a la hora de entregar infirmación, pues en muchas ocasiones hay riesgo de que los grupos armados tomen represarias en contra de las personas que intervienen en los procesos de desminado. Además en el escenario del país, y como lo afirma Rueda, algunas comunidades son más receptivas a las FARC – EP que al Gobierno.

Mapa sobre el cual los estudiantes ubican las zonas de mayor peligro por la presencia de minas en su territorio
Mapa sobre el cual los estudiantes ubican las zonas de mayor peligro por la presencia de minas en su territorio

Falta hacer más: los retos de la ERM

La ERM en Colombia ha estado en constante evolución. Sin embargo, aún hay retos que requieren del compromiso de todos los sectores que trabajan en proyectos de este tipo.

Uno de los retos más grandes es el incremento de la cobertura para realizar los talleres en todos los municipios que están afectados por la contaminación por armas. De acuerdo con Jiménez, hay más de 600 municipios afectados en el país por la presencia de minas y todavía no se han logrado cubrir todos.

Para contrarrestar este efecto se han implementado proyectos de ERM en colegios, con la idea de incluirla dentro del plan de estudios. Uno de los principales promotores de estos proyectos ha sido UNICEF, que se enfoca, principalmente, en trabajar con los niños y las niñas del país. Sin embargo, según Salazar, para que los niños adopten los comportamientos seguros es necesario trabajar también con las instituciones educativas y con las comunidades, pues así se generará mayor impacto. Por ello estas alternativas de llevar la ERM a escenarios más grandes se ha planteado como una herramienta para impactar con más fuerza en las comunidades.

Para Jiménez, aún falta trabajar el tema de sensibilización en la promoción de comportamientos seguros, por ejemplo, en las personas que se van a trabajar al campo. Para ella, una de las barreras son los cambios de administración que se producen cada cuatro años, pues esto contribuye a que no exista una conciencia en el riesgo de tener tantos municipios afectados.

Otro de los grandes retos que tiene la ERM en Colombia es abordar la problemática desde otros aspectos y no solo desde el número de víctimas, pues de acuerdo con Pabón, en Colombia solo se ve la problemática contada por el número de víctimas. Y donde hay víctimas hay problemas, pero hay zonas del país donde no hay víctimas y sí hay una afectación grave en seguridad alimentaria, en el acceso a la salud, restricciones de movimientos, restricciones para comprar los abastecimientos, etc.

Colombia es un país multicultural, con presencia de diferentes grupos étnicos que también han sufrido las consecuencias de la presencia de minas antipersonal, municiones sin explotar, artefactos explosivos improvisados y remanentes explosivos de guerra. Uno de los retos más significativos es la adaptación del material de ERM. De acuerdo con Ángela Cortés, la construcción de una ERM con un enfoque diferencial no ha sido eficiente, ya que aún no se tiene un lineamiento muy claro para hablar de ERM con diferencias multiculturales.

Por su parte, el CICR ha realizado proyectos de ERM con colaboración de etnoeducadores, para así poder transmitir los mensajes correctamente a las comunidades indígenas que están afectadas por la contaminación por armas.

Según Cortés, una de las propuestas que se están desarrollando para la actualización del estándar nacional es la creación de un sistema de monitoreo y seguimiento que permitirá establecer las necesidades de dichas comunidades y desarrollar los proyectos pertinentes.

Actividad de ERM en una escuela del corregimiento de Liberia (Anorí, Antioquia)
Actividad de ERM en una escuela del corregimiento de Liberia (Anorí, Antioquia)

Las enseñanzas que recibe y deja Colombia en el tema de ERM

La Educación en el Riesgo de Minas se ha implementado en varios países que presentan altos niveles de contaminación por armas. Organizaciones como UNICEF, el CICR y APN tienen una larga trayectoria trabajando estos proyectos en otros lugares del mundo. De esa amplia experiencia internacional se han podido adaptar diferentes estrategias en Colombia y, a la vez, el trabajo que se está realizando aquí puede dejar múltiples enseñanzas para otros países.

Para Salazar, una de las enseñanzas que puede aprender Colombia es a realizar actividades de ERM en el ejercicio natural de las labores que hace la comunidad. Un ejemplo de esto es Angola. Allí, cuando las mujeres recolectaban café, algunas personas entrenadas interpretaban canciones o contaban historias promoviendo comportamientos seguros. Según Salazar, en Colombia se tiene muy arraigada la condición del taller de ERM y no se han explorado otras formas de promover los comportamientos seguros que pueden generar efectos positivos en las comunidades.

Así mismo, en Colombia ha sido muy pertinente la relación entre las organizaciones civiles que realizan los proyectos de ERM y el Gobierno nacional. Para Salazar, esa relación ha generado una sintonía teórica, metodológica y pedagógica, que permite discusión, proyección y planeación de nuevos proyectos. Hay un compromiso de todas las partes para construir una política de ERM en el país, algo no tan común en otros países. Y es allí donde surgen nuevos desafíos como son la acreditación en ERM de las organizaciones de la sociedad civil.

De acuerdo con Cortés, la ERM es el vehículo a través del cual se le puede contar a las comunidades, de una manera fácil de comprender, lo que está sucediendo a su alrededor y cómo esto los afecta. Es por medio de la Educación en el Riesgo que los comportamientos seguros adquieren sentido y significado. La ERM está diseñada para las comunidades. Por ello, en este punto, vale la pena formular un interrogante: ¿puede la ERM ser una de las herramientas clave para lograr que las comunidades más alejadas y afectadas por el conflicto armado recuperen su conexión con el territorio y conozcan de primera mano las negociaciones que se adelantan en La Habana? Para Cortes, es uno de los pasos más seguros para lograr construir una cultura de paz.

Artefactos explosivos

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