Nov 3, 2016

“Buscamos que el desminado sea una herramienta de desarrollo e inclusión de las zonas más marginadas en la historia de nuestro país”

Entrevista a Álvaro Jiménez Millán, director de la CCCM

La Campaña Colombiana Contra Minas (CCCM) lleva 16 años construyendo los pilares de la Acción Integral Contra Minas Antipersonal en nuestro país. Desde entonces, ha logrado crear una extensa red de voluntarios y coordinadores en 22 departamentos, capaz de estar presente en los municipios y comunidades más afectados por la amenaza de minas antipersonal. Bajo un enfoque de desarme y desarrollo humano, la CCCM ha consolidado un importante trabajo en Educación en el Riesgo de Minas, Gestión Territorial y Asistencia a Víctimas. Hoy, después de ser avalada como la primera organización civil colombiana de desminado humanitario, su director, Álvaro Jiménez Millán, desvela el nuevo rumbo de la organización tras lograr este importante hito, el pasado mes de julio.

Por muchos años, la Campaña Colombiana Contra Minas ha promovido que Colombia fuera un país libre de esta amenaza indiscriminada. Para ello, en distintos momentos, hemos hecho esfuerzos en convocar a actores armados para que suscribieran acuerdos especiales, en promover con el ELN y con las FARC que dichos acuerdos pudieran desarrollarse y en impulsar que el Gobierno tuviera una actitud favorable a este tipo de hechos. También nos hemos esforzado en promover que el Estado colombiano abandonara el uso de minas antipersonal en su momento [ratificación de la Convención de Ottawa] y que destruyera las plantas de producción. En ese sentido, acompañamos los procesos de destrucción de minas y de limpieza de bases militares.

Ahora que hay condiciones en materia de paz, los cuales el país ha logrado priorizar, avanzar y desarrollar, es obvio que nosotros como organización queremos ser parte del equipo humano y técnico que va a limpiar nuestro territorio de minas. Por esta razón, hemos hecho todos los procesos que corresponden en materia documental y técnica para acreditarnos como la primera organización civil colombiana que va a adelantar operaciones de desminado humanitario en el país.

 

taller-nacional-cccm-7-septiembre-2016-3
Álvaro Jiménez, director de la CCCM, durante un Encuentro Nacional de la organización en septiembre de 2016

 

¿Cuál es la importancia que tiene para la organización esta decisión?

Para nosotros esto significa un punto de llegada y un punto de partida. Un punto de partida porque sabemos que el reto enorme de convertir a Colombia en un país libre de minas y, con ello, permitir que la región de las Américas sea una región libre de minas, es un gran orgullo. Pero también es un gran reto. Esto nos obliga a ser muy eficientes en materia de costos, ser los más seguros en las operaciones y garantizar una buena comunicación con la comunidad, buscando que el desminado sea realmente una herramienta que permita el desarrollo y la inclusión de zonas que han estado marginadas por décadas en la historia de nuestro país. Estamos orgullosos de poder participar de este proceso, pero también retados para hacerlo de la mejor manera, con los mejores estándares, con la mejor calidad y con el mayor rigor.

 

¿Cuál es la diferencia de la CCCM respecto a otros operadores de desminado humanitario en el país?

Un valor agregado que la CCCM aporta está asociado a dos cosas. Primero, tenemos un conocimiento del país en el tema de minas antipersonal, soportado por 16 años de existencia y por una práctica de trabajo que ha sido respaldada y reconocida por actores nacionales e internacionales, pero, especialmente, por comunidades de 22 departamentos. Segundo, ese conocimiento y esa experiencia en materia de Educación en el Riesgo de Minas y acompañamiento a víctimas, nos ha permitido construir una metodología de enlace comunitario, la cual ha brindado confianza y la posibilidad de desarrollar tareas aún en medio del conflicto.

Creo que esa es una actitud y un valor agregado que la CCCM tiene por sí misma y es tan claro que, salvo el Ejército, todas las organizaciones civiles han iniciado su proceso de trabajo en Colombia con personal que ha formado parte previamente de la CCCM. Todas reconocen que hay un proceso de conocimiento y trabajo importante que vamos a poder potencializar y desarrollar ahora.

¿Qué papel jugará el desminado humanitario en la organización?

En esta nueva etapa lo importante para la CCCM es propiciar y garantizar condiciones que permitan el desarrollo y la inclusión de zonas que han estado abandonadas, especialmente en las comunidades. Por lo tanto, en esta nueva etapa tenemos que priorizar el área del desminado humanitario.

 

9524593302_d9c1e6b562_h

 

Sin embargo, somos una organización centrada en el desarme y sólo una de nuestras áreas es la de minas antipersonal. Es por ello que seguiremos promoviendo la aplicación del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, del cual hemos sido unos entusiastas impulsores para que Colombia fuera parte. También lo hemos hecho con la Convención contra las Municiones en Racimo. En este momento estamos desarrollando esfuerzos para que Colombia haga parte de un tratado de control de armas nucleares que viene discutiéndose a nivel internacional. Igualmente, trabajamos con el tema específico del control del comercio de armas en la región.

Esos elementos se suman a otros que tienen que ver con el área de desarrollo humano, que es un área que la CCCM impulsa, promueve y que es complementaria de las acciones de desarme, específicamente en desminado. Es decir, nosotros impulsamos unas mejores prácticas de promoción del desarrollo de comunidades que han estado afectadas por el conflicto, con prácticas que reconozcan las características, las diferencias y las potencialidades que las comunidades tienen, para que esos elementos sean los fundamentales y los sustantivos a la hora de definir políticas públicas y sociales.

 

¿Cuál es la importancia de la entrega de tres municipios libres de sospecha de minas en Antioquia?

Hay un esfuerzo nacional. Por fortuna, lo que era hoy una iniciativa muy imposibilitada por la dinámica del conflicto, con las nuevas circunstancias del acuerdo de paz de La Habana y con el sobreviniente proceso de paz con el ELN, tenemos ahora una gran oportunidad.

Cada vez que lo haga bien una organización civil o una organización que haga parte del Estado, como lo es el Ejército, y podamos decir que hay un área determinada que es segura para los ciudadanos, para los campesinos, para los niños, y que puede ser transitada con la confianza de que allí no hay minas, es un gran avance. Nosotros tenemos una meta como país y es que en el 2021 logremos liberar de contaminación de minas a todo el territorio nacional. Entonces, estos anuncios de tres municipios en Antioquia, de 7 municipios trabajando, de la asignación de tareas en 12 municipios que se le ha hecho a la CCCM, y el total de 48 municipios que se han entregado entre organizaciones civiles y militares, es un enorme paso para cumplir la meta del 2021 de un país libre de minas.

 

Dia de conmemoración de las víctimas 2012 abril 2

 

¿Cómo fue el proceso de adjudicación de los 12 municipios para la CCCM?

Los 12 municipios han sido definidos por parte de la Autoridad Nacional y con base en reflexiones que hemos hecho organizaciones de la sociedad civil, comunidades, organizaciones de víctimas, autoridades locales y departamentales de cuáles eran los niveles de afectación. Estos 12 municipios se corresponden con los de alta afectación; es decir, con una accidentalidad importante y con una presencia dominante de las FARC en sus territorios.

Por eso, Algeciras, en el Huila, que es una zona donde la unidad Teófilo Forero de las FARC ha estado presente, es un escenario importante donde nosotros vamos a empezar a trabajar. No debemos olvidar que hace tan solo cerca de un mes allí tuvo lugar el último accidente registrado, el que significó la muerte de un niño y le provocó heridas a otro.

Los 11 municipios restantes son emblemáticos en temas de contaminación. En Antioquia, los municipios de Ituango y Urrao. En el caso del Meta, tenemos Vistahermosa que es una de las zonas más afectada por la contaminación con minas y con los mayores niveles de accidentalidad a nivel nacional. En el Meta también nos fue adjudicado el municipio de La Macarena. Es decir, son un sin número de municipios donde la afectación es real, donde las comunidades necesitan con urgencia que se apliquen los mayores esfuerzos y los mayores recursos para liberar de esta amenaza a estos territorios.

En total, los municipios o zonas asignados se encuentran en Algeciras, Ituango Urrao, Vistahermosa, La Macarena, San Miguel, Puerto Asís, Valboa, Sumapaz, Puerto Caicedo, Puerto Guzmán y Puerto Leguízamo.

 

Sobrevivientes de MAP/MUSE/AEI durante el taller de capacitación sobre la Ruta de Atención a Víctimas del Conflicto en Ibagué. Foto CCCM
Sobrevivientes de MAP/MUSE/AEI durante el taller de capacitación sobre la Ruta de Atención a Víctimas del Conflicto en Ibagué. Foto CCCM

¿Qué ganancias y qué pérdidas plantea para las víctimas este nuevo acuerdo que se está renegociando? ¿Cuáles son los riesgos?

Nosotros como organización hicimos una apuesta por que este proceso de negociación que se desarrolló durante cinco años saliera adelante. Hemos sido actores, desde nuestra orilla, activos en el proceso. Por esta razón, institucionalizamos un comité por el SÍ e hicimos campaña en los 22 departamentos donde tenemos presencia.

De hecho, hoy seguimos participando en los procesos de movilización para reafirmar que el acuerdo es necesario lo más rápido posible; que el acuerdo es necesario respetando la columna vertebral de lo que había suscrito en La Habana. Y defendiendo que ese es el mejor acuerdo para este país: un acuerdo que profundice la democracia, que garantice el fin de la guerra, pero que también garantice la profundización de desarrollos en materia de tierras, de respeto a los derechos de las víctimas, de construcción de verdad. Especialmente, en materia de ampliación del escenario y de las condiciones más favorables para que la participación política sea más vigorosa en función de los sectores sociales que han estado excluidos, así como de los sectores políticos que no han podido tener una expresión fuerte en una sociedad que requiere de expresiones diversas y cada vez más democráticas, posicionándose en la vida nacional.

A lo que nosotros aspiramos es a lo que le dijimos al presidente días después, conocidos los resultados del plebiscito: “Usted continúe, nosotros vamos a movilizarnos en respaldo a esto. Escuche a los del NO, trate de incorporar lo que sea posible en acuerdo con sus voceros; pero entienda que hay una población movilizada, hay unos votos por el SÍ, y hay una ambición de paz en la que todos decimos estar de acuerdo”.

Por lo tanto, hay que seguir respaldando esa iniciativa y creemos que el esfuerzo de lograr que el ELN llegue a unas negociaciones también es positivo, no solo para el fin de las minas, sino para la profundización de un clima de paz y de tranquilidad.

 

11406940_10152897539127555_1536038889194275659_n

Share on FacebookTweet about this on Twitter